Hormigón flexible y autoreparable

Hormigón flexible y autoreparable
Se ha creado un nuevo tipo de hormigón que se repara sólo cuando aparecen grietas.

Según sus creadores basta con que el agua y el dióxido de carbono hagan su trabajo, no hace falta para nada la intervención humana.

De esta forma, unos cuantos días de lluvia servirían para reparar, por ejemplo, un puente construido con este hormigón.

Esta autoreparación se debe a que el material esta diseñado para doblarse y romperse en líneas irregulares.

El nuevo hormigón se dobla sin romperse. Está protegido con fibras recubiertas que lo mantienen unido, de esta forma puede permanecer intacto con seguridad cuando se deforma hasta un 5 por ciento más de su tamaño inicial. Ni siquiera un gran terremoto ejerce esa presión.

Cuando está expuesto en la superficie de la grietas puede reaccionar con el agua y el dióxido de carbono del aire y formar una fina “cicatriz” blanca de carbonato de calcio. El carbonato de calcio es un compuesto sólido que se encuentra de forma natural en las conchas marinas.

En la actualidad, los constructores refuerzan las estructuras de hormigón con barras de acero para mantener las grietas tan pequeñas como sea posible, pero estas no son lo suficientemente pequeñas como para evitar que el agua o el hielo penetren y dañen ese acero, debilitando la estructura.

Sin embargo este hormigón no necesita el refuerzo de acero para mantener las grietas pequeñas, por lo que la corrosión antes descrita ya no se produce.

Por eso sustancia puede hacer las infraestructuras mucho más seguras y duraderas. Invirtiendo el proceso de desgaste típico por procesos de auto-reparación, el hormigón podría reducir su coste y el impacto que sobre el medio ambiente provoca la elaboración de nuevas estructuras de hormigón.

Fuente: LARA DE DIEGO PANTIN        

 

El aerogel

El aerogel
Samuel S. Kistler, en 1931, consiguió realizar una sustancia maravillosa, como fruto de una apuesta con un amigo, llamada aerogel.

El aerogel es una sustancia compuesto por dos fases, lo que generalmente se denomina coloide. Pero mientras que en un coloide “normal” se tiene una fase liquida y otra sólida (pequeñas partículas en suspensión dentro del liquido), en el aerogel el componente líquido se ha reemplazado por un gas. Como resultado, esta sustancia tiene propiedades que la hacen única.

Su estado es sólido, y su densidad es bajísima, pesando solo unos 3 miligramos por centímetro cúbico. Por supuesto, esto se debe a su gran porosidad, lo que le brinda características notables cuando se lo emplea como aislante térmico o acústico. Posee un índice de refracción de 1, muy bajo para un sólido.

Pero lo que más destaca del aerogel es su poco peso. Al fin y al cabo, está compuesto por hasta un 99,8% de aire, lo que le proporciona una densidad mil veces menor a la del cristal, y es solo unas tres veces más denso que el aire. En algunos ámbitos se lo denomina “humo helado” o “humo sólido”, por su aspecto semitransparente. Al tacto, tiene una consistencia similar a la espuma plástica. A pesar de su fantasmagórico aspecto, tiene una resistencia mecánica muy elevada: puede soportar más de 1000 veces su propio peso.

Actualmente se pueden fabricar distintos tipos de aerogeles, utilizando como base el sílice, la alúmina, el óxido de cromo, el estaño o el carbono. Su uso industrial más difundido es el empleo como aislante térmico en las ventanas de los edificios para evitar la pérdida de calor (o frío).

Pero los ingenieros están comenzando a realizar experimentos mucho más interesantes con este material. Su poco peso y la capacidad de funcionar como un aislante térmico lo hacen adecuado para la construcción de estructuras aéreas, lo que permitiría a estas flotar indefinidamente en el aire. Por ejemplo, una cúpula geodésica construida con aerogel sería tan ligera, que la diferencia de temperatura entre el aire del interior con el exterior bastaría para hacerla flotar. Esto reduciría el peso total de la estructura (y su costo), al no necesitar vigas de soporte.

El aerogel traslúcido no permite la fuga de calor pero sí la entrada de radiación solar, tal como lo hace un cristal, lo que se permite la flotación indefinida mientras le dé el Sol. La altura de la cúpula puede variarse simplemente incrementando el diferencial de temperatura interior/exterior.

Fuente: JAVIER GUTIERREZ NAVA                

Polimetilmetacrilato

Dentro de los plásticos de ingeniería podemos es también conocido por sus siglas PMMA. Se obtiene de la polimerización del metacrilato de metilo y la presentación más frecuente que se encuentra en la industria del plástico es en gránulos o en láminas. Los gránulos son para el proceso de inyección o extrusión y las láminas para termoformado o para mecanizado.
Compite en cuanto a aplicaciones con otros plásticos como el policarbonato o el poliestireno pero éste se destaca frente a otros plásticos transparentes en cuanto a resistencia a la intemperie, transparencia y resistencia al rayado.
Por estas cualidades es utilizado en la industria del automóvil, iluminación, cosméticos, espectáculos, construcción y óptica, entre muchas otras. En el mundo de la medicina se utiliza la resina de polimetilmetacrilato para la fabricación de prótesis óseas y dentales y como aditivo en polvo en la formulación de muchas de las pastillas que podemos tomar por via oral. En este caso actúa como retardante a la acción del medicamento para que esta sea progresiva.
En gránulos el acrílico es un material higroscópico, es decir, que tiene tendencia a retener la humedad según el medio en el que esté, razón por la cual es necesario secarlo antes de procesarlo.
Las aplicaciones del PMMA son múltiples, entre otras señalización, cartelería o expositores. Las ventajas de este material son muchas. Últimamente encontramos muchos diseños, colores y acabados en las planchas que abren un mundo de posibilidades para su uso en arquitectura y decoración.
Entre sus propiedades destacan:

  • Transparencia de alrededor del 93%. El más transparente de los plásticos.
  • Alta resistencia al impacto, es de 10 a 20 veces mayor que la del vidrio.
  • Resistente a la intemperie y a los rayos ultravioleta, ya que no hay un envejecimiento apreciable en 10 años de exposición exterior.
  • Excelente aislante térmico y acústico.
  • Ligero en comparación con el vidrio, más o menos la mitad, y es casi igual de denso que el agua.
  • De fácil combustión, no se apaga al ser retirado del fuego y sus gases tienen olor afrutado. No produce ningún gas tóxico al arder por lo que lo podemos considerar un producto muy seguro.
  • Gran facilidad de mecanización y moldeo.
  • Se puede mecanizar en frío pero no doblar. Si lo que queremos es doblarlo, deberemos aplicarle calor, bien a una parte, bien a todo el trozo de PMMA
  • El metacrilato presenta gran resistencia al ataque de muchos compuestos pero es atacado por otros, entre ellos: Acetato de etilo, acetona, ácido acético glacial, ácido sulfúrico bicromático, alcohol amílico, benzol, butanol, diclorometano, triclorometano (cloroformo), tolueno.

Fuente: VICTOR RODRIGUEZ CALDEVILLA